Contesto con una breve introducción de ¿Que es el yoga?
El yoga, significa “unión”, entre la mente y el cuerpo para poder acceder a una parte espiritual que todos podemos alcanzar a sentir y explorar como seres humanos. Es un camino de acción, de sabiduría y amor, que nos lleva a un camino de autoconocimiento que nos ofrece aprender a relacionarnos con nosotros mismos para así experimentarlo con las personas, en el mundo que vivimos.
Es importante, matizar que no es una religión, es una vía de crecimiento y evolución personal para descubrir nuestro yo más elevado y pleno.
Se lleva a cabo, a través de la acción corporal, de realizar ejercicios tanto de posturas físicas, como de control con la respiración, con ayuda también de hacer uso de los sentidos, la concentración, cantar mantras, etc. Su práctica nos regala el ampliar nuestra consciencia con la intención de integrarla en nuestra vida cotidiana como forma de vida.
Su objetivo es conseguir una mente estable, en equilibrio y que esté al servicio del cuerpo para acompañarlo hacia un estado de salud en nuestras vidas.
Con lo cual, ofrecer este tipo de práctica de yoga dentro de la escuela infantil, nos hacer poder experimentar estos espacios tranquilos dentro del aula y al ser vividos a través del abordaje corporal nos lleva a poder alcanzar la quietud de la mente.
Toda esta práctica corporal de yoga dentro del aula infantil, se hace a través de la exploración del cuerpo, con lo cual abre un camino en el niño/a que pueda llegar a descubrirlo, y de esta manera, ofrecerles nuevas percepciones consigo mismo, para así construir su propia identidad. Y que esto pueda ser una oportunidad para facilitarle procesos posteriores de expresión, comunicación y simbolización, que aparecerán a lo largo de su desarrollo.
La práctica corporal que se realiza a través del yoga, puede verse un enfoque parecido con la psicomotricidad que se trabaja en las escuelas infantiles. Se pueden apreciar parámetros psicomotrices que se trabajan muy similares, aunque no sean dirigidos de la misma manera. Pero sí, se puede apreciar la similitud que tienen estas dos disciplinas, mencionando alguno de ellos, como:
Cuando se trabaja el esquema corporal, al integrar la verticalidad, (ósea la importancia de ponerse erguido), el sentido de la marcha.
Cuando en el yoga mantenemos el equilibrio, en las posturas físicas, que aporta seguridad y confianza. Cuando a través de la respiración, se ajusta y se llega al control de una postura física con precisión. Cuando se trabaja la coordinación entre ambas partes del cuerpo, o la lateralidad, o coordinar movimiento de extremidades con los movimientos oculares.
Toda la carga simbólica significativa que hay detrás de las acciones que se realizan. El trabajo implícito que hay de tonicidad muscular, que va tan ligada a la tonicidad cerebral y a las emociones del niño/a.
El hecho de trabajar una metodología en cada sesión, haciendo uso de la repetición de las posturas, de los movimientos y los diferentes planos corporales implicados, esto; hace de función evolutiva y permite al niño/a incorporar nuevas capacidades que podía ya tener asimiladas y no expresadas, así como, brindarle de nuevo el espacio para ser vivenciadas, es decir, nos lleva a abrir caminos nuevos para que pueda aparecer la anticipación.
Y toda esta experimentación psicomotriz que se da con el cuerpo, hace llegar a otras maduraciones afectivas, emocionales, cognitivas y sociales que dan lugar a:
EL DESARROLLO GLOBAL DEL NIÑO/A.
Que tiene que ver y está muy implicado con el desarrollo de:
LA CONQUISTA DE LA AUTONOMIA PERSONAL, que pertenece a la primera área del currículo infantil.
Por esto, es de vital importancia, el papel de la maestra/o, de acompañar como adulto con presencia, estos procesos tan vitales en los niños/as, con una buena observación y valoración general, creando vínculos de confianza, para posibles manifestaciones que se puedan dar en el niño/a, permitan ser expresadas, como emociones sentidas, dificultades vivenciadas, etc.
El yoga que introducimos dentro del aula infantil, está sostenido por varias teorías de educación, como fuente de inspiración, que han sido aportación, a lo largo de nuestra historia.
Durante esta etapa infantil, que se está desarrollando la adquisición de la autonomía personal, es muy importante, en cuanto a la manera de cómo aplicar el yoga en el aula infantil, poner un enfoque en la autora Emi Pikler, con su teoría del movimiento libre; y que los pasos a realizar por el adulto, puedan ser acompañados desde el respeto y la libertad del ritmo de aprendizaje de cada niño/a. Como ella sugiere: Aprender a aprender, es, a no intervenir en el movimiento natural que el niño/a lleva en sí por propia naturaleza.
También, hay una apertura de mirada en base hacía la Pedagogía Waldorf, creada por Rudolf Steiner, que contiene un valor educativo de dar una formación integral y holística del niño/a, al igual que la del yoga.
Su planteamiento está basado en la antroposofía, es decir; la ciencia que estudia la sabiduría del ser humano y está contemplada en tres grandes sistemas, que son:
1.- El pensamiento, situado en el sistema nervioso central.
2.- El sentir, que se sitúa en los sistemas respiratorio y circulatorio.
3.- El querer hacer (es decir, la voluntad), que lo sitúa en el sistema metabólico y motor.
Para Rudolf Steiner, los tres primeros años de vida hasta el séptimo año, son los más importantes en todo el desarrollo del ser humano. En esta primera etapa infantil de 0 a 3 años, el niño es todo un órgano sensorio, con lo cual toda la propuesta que se le ofrezca a través de los ambientes, dirigidos por un adulto con estas tres facultades en coherencia y presentes en sí mismo, el niño/a las va a absorber para después en etapas posteriores, éstas; puedan ser imitadas correctamente y de esta manera, tenerlo como modelo en su integración como personas que se están formando.
A través de nuestras propuestas de los talleres de yoga, se trata de acompañar al cuerpo en todo lo que le sucede durante las adquisiciones del andar y tan importante como es, la adquisición de la verticalidad en el cuerpo, el hecho de erguirse a la vida junto con la fuerza de gravedad que empuja hacia abajo, tal y como este suceso sea integrado en el niño/a, le va a ofrecer una orientación en el espacio para así en la etapa posterior de 3 a 6 años, puedan aparecer las facultades como son, el habla, más tarde, surgiendo en un principio un pensamiento más básico, hasta culminar en etapas posteriores, con un pensar más elaborado, como individuo propio.
Así como se respetan estos ritmos de vida, también se hacen en la etapa posterior desde los 3 años a los 6 años, ya que el trabajo que se realiza en el yoga, es siempre; desde el abordaje corporal para alcanzar la quietud mental, de esta manera también se siguen acompañando en esta segunda etapa educativa, los tres sistemas antes mencionados, pensar, sentir y actuar.
Los cuales seguirán formándose a lo largo de la vida de la persona, por esta razón, es de tan gran importancia el que convivan en coherencia y de la mano.
Y por último, plasmar una aportación que nos dejó, Krishnamurti, siendo educador, maestro espiritual y filósofo de la vida; según él, decía que, las tres actividades humanas más importantes, son: 1.- El pensar, 2.- El sentir, 3.- El hacer.
Defendía una educación que estimulará una visión integral de la persona, sostenía que para contribuir a transformar una sociedad, primero debíamos conocernos a nosotros mismos.
Él, como maestro de yoga, decía que primero se tenía que educar el interior de la persona para después compartirlo afuera.
Así que, ofrecer ambientes con modelos pedagógicos que buscan proporcionar calma y libertad del desarrollo posible de las fuerzas y capacidades del niño/a, en este caso a través del yoga dentro de las aulas infantiles, preparando escenarios, de compartir por contagio esta práctica, es un regalo para acompañar estos procesos tan internos, profundos y complejos que están sucediendo en todo el crecimiento y desarrollo del niño/a.
De esta manera, podremos estar contribuyendo a que se adquiera y se conquiste una autonomía personal, segura-afectiva- social más orgánica y natural.
Y a su vez, contribuir en poner nuestro granito de arena en hacer que el yoga al servicio de la Educación, se convierta en una herramienta social de humanización.

