Ya desde sus comienzos, este proyecto, ha sido gestado con una intención de semilla de amor altruista, gracias al trabajo que me han ido brindado varios amigo/as que me han ayudado en darle luz y hacerlo posible.
Por este motivo y el de mi biografía personal, me siento con el compromiso de devolver una parte de tanto amor recibido durante todo este proceso de camino realizado.
Además de las colaboraciones que damos en las escuelas infantiles y las otras Instituciones mencionadas, el sentido que se le da al vuelo de estas alas de la Blanca Papaona, es nuestra aportación a esta transformación social que queremos lograr, entre todos, de convertir el mundo un poquito más humanizado.
Brindando, una parte de los servicios que ofrece este proyecto, en apoyar el proceso de los niños/as y sus familias que están atravesando una enfermedad como cáncer o cualquier otra, a través de cooperar con otras Asociaciones, Instituciones como Hospitales, etc., que estén implicadas en el sector de la salud.
Se abren estos espacios, con la intención de cooperar desde la Educación para la Salud de los más pequeños y sus familias, para acompañar este proceso tan delicado como es; una enfermedad.
Creamos talleres, donde son sostenidos desde el juego haciendo yoga, bailando, son respirados desde el silencio y a momentos por las sonrisas y risas, otros por el canto, juntos aprendemos a relajarnos, etc. De esta manera se refuerza todo el sistema de salud del niño/a, creando en su organismo bioquímicas saludables para acompañar durante este proceso, tanto a ellos/as, como a sus familias.
Aunque, lo más importante es, que; estos encuentros sean vividos desde la unión del niño/ a y su propia familia, así como compartidos con otras familias que también están atravesando por la misma situación y éste, ES EL REGALO; en mayúsculas, el poder vivenciar entre todos, ese instante preciso, único e irrepetible, este espacio de estar juntos, sintiendo el amor como protagonista principal.
De esta manera se contribuye a reforzar los vínculos afectivos y emocionales en las familias, experimentando una gratitud por la vida. Esto, sube todos los niveles de salud de cualquier persona que esté atravesando una enfermedad.
El hecho de como la enfermedad sea vivida, sentida y experimentada cambia muchísimo toda su propia trayectoria.
