En bebés de 4 meses a 18 meses (que todavía no caminan):
Comunicación emocional:
- Compartir el tiempo en una relación especial.
- Mejorar la confianza y la seguridad entre adultos y bebes.
Físico-corporal:
- Mejora el sistema inmunitario.
- Mejora el sueño, la digestión y la circulación.
- Mejora el tono muscular y la realización de los movimientos corporales.
Neurológico:
- Desarrollo neuromuscular, preparación de la cara y la movilidad del bebé.
- Mayor control emocional.
- Mejora las habilidades de las que disponen los bebes en estas edades para resolver problemas.
En niños/as de 18 meses (que ya caminan) a 6 años:
Comunicación emocional-espiritual:
- Mejora y aumenta la autoestima y confianza en uno mismo.
- Fortalece el Yo, el centro de uno.
- Facilita el mostrar y expresar las emociones y la sensibilidad.
- Ayuda a bajar los niveles de estrés y ansiedad infantil.
- Promueve la expresión de emociones y sentimientos.
Corporal (físico)- mental (actitud):
- Flexibilidad corporal tanto en las articulaciones como en los músculos.
- Fortalece los sistemas de respiración y circulación.
- Mejorar los hábitos de la respiración.
- Mejora la atención, la coordinación, la resistencia y el equilibrio del cuerpo.
- Mejora la postura corporal.
