Un trocito de historia

Un trocito de historia inspiradora en la creación de Blanca Papaona:

El nombre de Blanca Papaona viene inspirado gracias a una pequeña y real historia:

Un día un artista nepalí llamado Milan Rai, cuando estaba por empezar un proyecto de arte complejo, se le posó una mariposa blanca real sobre su pincel, esta señal fue idea inspiradora para que el artista decidiera utilizar este símbolo como es “la mariposa blanca” a modo elemento de transformador social.

Milan Rai, decidió “soltar” las mariposas blancas que construye de papel en las calles de Katmandú, en su mayoría en lugares en mal estado pero también en calles muy transitadas y lugares de interés turístico.

Estas mariposas blancas elaboradas con papel recortado han provocado fuertes emociones y reacciones de empatía por la causa de este artista Rai, entre los que han visitado su arte.  

Según Rai, las mariposas, son símbolos de metamorfosis representando la transformación, la esperanza y el color blanco, significa la paz.

Recientemente, ha instalado 9.000 mariposas blancas en las instalaciones del Templo de Kalmochan en Katmandú en memoria de las aproximadamente 9.000 personas muertas por el terremoto de abril del 2015.

Así que de esta manera surge el nombre de Blanca Papaona, el día que estaba pensando como llamar a este proyecto, fue cuando su arte de alguna manera también desplego sus alas y se posó delante de mí y me encontré causalmente por internet con este artista, el ver como éste instalaba su arte en el mundo, me dejó tan asombrada que fue motivo de inspiración.  

Me hizo conectar por un lado con el significado de lo que para mí también es, la mariposa, la transformación. Junto con el color blanco, que me lleva a la paz, a la pureza del corazón así como a la inocencia que contagian los niño/as de esa manera tan natural, por el simple hecho de ser niños/as, algo que el adulto suele perder con bastante facilidad.

Esto, me inspiro a poner una intención a este proyecto queriendo depositar mi granito de arena a través del yoga y otras disciplinas al servicio de la educación infantil, desde una mirada metafórica, desplegar las alas de esta mariposa Blanca y dejarlas volar allí donde se le necesite para todo lo que toque pueda ser motivo de seguir manteniendo viva esa llama interna que vive en cada uno de nosotros/as, para así poder contribuir a una transformación social, de aprender entre todos a caminar hacia una educación emocional cada vez más saludable, sostenida de manera consciente, coherente y más humanizada.